Home Nacional Un joven soldado regular de la Fuerza Aérea identificado como Brayner Enrique Bustos Sánchez, de 24 años, murió en extrañas circunstancias este jueves en el barrio La Candelaria del municipio de Soledad. Bustos se desempeñaba como conductor del coronel Jaime Andrés Valencia Monsegny y según un reporte preliminar el oficial decidió ir hasta la casa del soldado, ubicada en la diagonal 60 con carrera 1C, en vista de que este no lo había ido a recoger. Al llegar al inmueble, dice el informe, el coronel se percató que el soldado se encontraba encerrado en su habitación, amenazando con quitarse la vida con un arma de fuego, a lo que el oficial intentó persuadirlo para que no lo hiciera, pero este accionó su arma de dotación, una pistola Prieto Beretta calibre 9 milímetros. Bustos Sánchez murió en el acto debido a la herida sufrida en la región temporal derecha. El informe policivo señala igualmente que los agentes del CTI encargados de realizar el levantamiento del cuerpo hallaron al lado del mismo una carta escrita por el soldado.

Un joven soldado regular de la Fuerza Aérea identificado como Brayner Enrique Bustos Sánchez, de 24 años, murió en extrañas circunstancias este jueves en el barrio La Candelaria del municipio de Soledad. Bustos se desempeñaba como conductor del coronel Jaime Andrés Valencia Monsegny y según un reporte preliminar el oficial decidió ir hasta la casa del soldado, ubicada en la diagonal 60 con carrera 1C, en vista de que este no lo había ido a recoger. Al llegar al inmueble, dice el informe, el coronel se percató que el soldado se encontraba encerrado en su habitación, amenazando con quitarse la vida con un arma de fuego, a lo que el oficial intentó persuadirlo para que no lo hiciera, pero este accionó su arma de dotación, una pistola Prieto Beretta calibre 9 milímetros. Bustos Sánchez murió en el acto debido a la herida sufrida en la región temporal derecha. El informe policivo señala igualmente que los agentes del CTI encargados de realizar el levantamiento del cuerpo hallaron al lado del mismo una carta escrita por el soldado.

by Redacción Karoline.info

La citación, que quedó para el próximo 23 de noviembre, es para que amplíe su testimonio en el caso.

Después de 33 años de la toma y retoma al Palacio de Justicia, la Fiscalía tomó la decisión de investigar los hechos que denunció el director de Medicina Legal, Carlos Valdés, sobre una presunta toma militar para la época de los hechos al instituto.
Justamente, la citación, que quedó para el próximo 23 de noviembre, es para que amplíe su testimonio.
Valdés aseguró que los médicos legales habrían sido presionados por las autoridades militares para entregar rápidos resultados sobre la identificación de los restos y que, por eso, se cometieron “tantos errores”.
Por ejemplo, que cuerpos de hombre fueron entregados como si fueran de mujer y viceversa; como fue el caso de Rosalba Romero de Díaz, magistrada auxiliar del Palacio.
“La única explicación hoy, 33 años después, es que sí hubo presiones para la entrega de los cuerpos porque de otra manera no entendería cómo cuerpos o fragmentos calcinados se entregan”, dijo Valdés.
Con base a la declaración de Valdés y con el análisis que les hagan a las actas de identificación, el fiscal del caso tomará la decisión sobre si abre esta nueva línea de investigación y busca responsables penales por el caso.

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