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Las finanzas son un desafío para las mipymes en Colombia

by Redacción Karoline.info

Las micro, pequeñas y medianas empresas enfrentan dificultades para mantener la liquidez que les permita operar sosteniblemente y crecer.

Por lo menos el 67% del empleo en Colombia se genera en las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), según estimaciones del Dane y el Registro Único Empresarial de las cámaras de comercio. Además, pueden llegar a generar el 28% del PIB nacional, lo que convierte a este segmento empresarial en uno de los más importantes para la economía nacional.

Entre los principales retos que a diario enfrentan estas empresas, uno es el relacionado con la información contable, en cuanto a la aplicación, seguimiento y permanencia de sus operaciones frente a los estándares contables internacionales adoptados a partir de la promulgación de la Ley 1314 de 2009, a través del Decreto Reglamentario 2420 de 2015.

De acuerdo con Luis Sánchez Barrios, doctor en Administración y profesor de la Escuela de Negocios de Uninorte, un reto financiero permanente en las mipymes es la generación y gestión de la liquidez, debido a que estas empresas necesitan flujos de caja para el desarrollo de sus operaciones normales y para crecer en términos de infraestructura.

Sánchez explica que las mipymes usualmente enfrentan limitaciones en la administración de su liquidez o su capacidad de cubrir sus necesidades en el corto plazo. “Una de las medidas que se utiliza para evaluar la liquidez es el flujo libre de caja (FLC), que es el efectivo con el que cuenta una empresa para cancelar sus obligaciones financieras y pagar dividendos a socios luego de cubrir sus necesidades de capital de trabajo, carga tributaria e inversión en infraestructura”.

Rosmery Quintero, presidenta nacional de la Asociación Colombiana de micro, pequeñas y medianas empresas (Acopi), señala que el segmento de empresas mipymes se ve afectado por los plazos que se toman las empresas más grandes para pagar por los servicios y productos que compran. Actualmente, un proyecto de ley de plazos justos se encuentra en debate en el Senado, donde ya ha pasado el segundo debate en Cámara.

“Cuando miramos el porqué de las dificultades, nos encontramos que es un problema de flujo de caja afectado por las malas prácticas: un 45% de empresas grandes paga a más de 120 días; incluso, nos encontramos con empresas que establecen políticas de pago al segmento mipyme mayor a 60 o 90 días. Si se logra aprobar en el Senado la propuesta aliviaríamos el flujo de caja del segmento mipymes y le daríamos la opción de mayor crecimiento”, agrega Quintero.

Según estimaciones de Acopi, solventar los retrasos de pago para los empresarios de las mipymes puede representar hasta un 1,7% de la utilidad, pues para mantener el flujo de caja deben recurrir a créditos costosos, hacer factoring o acudir a recursos personales de los propietarios.

Tributación simple

En el país las personas naturales y las microempresas han promovido la simplificación de la normativa tributaria para estas empresas como una medida para facilitar la operación del sector empresarial y permitir mejores resultados de productividad y competitividad. Margarita Contreras, profesora de Contaduría Pública de la Escuela de Negocios de Uninorte, dice que la normatividad en el país tiene distintas cargas impositivas, dependiendo del sector económico.

“Cada carga tiene sentido lógico desde los fundamentos de la proyección estatal. Una normatividad simplificada se traduce en menores transacciones y, por ende, en ahorro de tiempo que podría utilizar la empresa para generar mayores ingresos; obtener ahorros en gastos de administración asociados con la gestión de dar cumplimiento a la normativa; direccionar esfuerzos en actividades asociadas con su razón de ser y proyectarse internacionalmente. Todo esto redunda en beneficios para la empresa en términos de crecimiento y sostenibilidad en el largo plazo”, agrega Contreras.

El Estado ha dado un paso adelante hacia el Régimen Simple de Tributación, el cual agrupa los impuestos de renta, IVA e ICA. Contreras señala que la propuesta es acertada para las personas naturales y microempresas al simplificar procesos y proyectar un pago único de carga impositiva, lo cual facilita la gestión de liquidez de las empresas. “Sin embargo, presenta diversos retos para estas empresas, en términos de costos, tiempos y procesos de facturación electrónica, sobre todo las operaciones generadoras de ingresos”, dice.

Por su parte, Rosmery Quintero indica que aquellos países que han asumido una simplificación en un 25% de su estructura legislativa, han logrado un incremento adicional de su producto bruto interno de entre 1% y 3%. “Eso da ideas de la gran oportunidad. Por eso hace dos semanas comenzamos a insistir en la comisión séptima del Senado que no solamente es el ejecutivo el que debe hacer simplificación normativa, sino que desde la misma creación de la norma debe aplicarse análisis de impacto normativo, tal como lo establece el Conpes de mejoras regulatorias”.

¿Cómo mantener un flujo de caja?

Desde lo financiero, las mipymes enfrentan limitaciones en la administración de su liquidez o su capacidad de cubrir sus necesidades en el corto plazo. Los expertos Luis Sánchez y Margarita Contreras, señalan algunos de los aspectos que deben tener en cuenta estas empresas a la hora de administrar su liquidez: control de márgenes, que la empresa tenga claro cuánto gana en términos operacionales por cada peso facturado; inversión en capital de trabajo, es decir cuánto dinero se está invirtiendo en la operación. Además, no solamente se debe priorizar la operación, pues se desaprovecharían oportunidades de crecimiento.

“Adoptar estándares contables internacionales acordes con las políticas de la empresa presenta oportunidades únicas para aliviar la liquidez desde la gestión financiera interna y la interacción con el sector financiero, inversionistas potenciales, clientes y proveedores”, señalan los expertos.

El valor de los estándares internacionales

Dado que existe el compromiso legal de adoptar los estándares internacionales, las mipymes, desde su interior, deben comprender y asumir sus condiciones específicas y definir acorde a ello, políticas contables. Este es el primer paso no solo para adoptar dichos estándares sino además para establecer de manera fidedigna el valor en el mercado de las transacciones. Esto implica un compromiso no solo desde las áreas contable y financiera, sino de todas las demás áreas de la empresa que a diario realizan transacciones y aportan información y experiencia al área contable. Dicha área es la encargada de interpretar esta información para así registrarla contablemente según políticas previamente definidas y a la medida de cada empresa. El reto es entonces integrar las distintas áreas funcionales en este proceso y que esto se convierta en una práctica común en la empresa.

Análisis de Luis Sánchez, profesor de la Escuela de Negocios de Uninorte.

FUENTE: EL HERALDO

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