Home Local ¿De dónde provienen los arroyos en Barranquilla?, no podrá creer lo que explicaron los expertos

¿De dónde provienen los arroyos en Barranquilla?, no podrá creer lo que explicaron los expertos

by Redacción Karoline.info

Afirman que el auge de la construcción y la falta de alcantarillado pluvial no ayudan a minimizar los caudales.

El sábado 06 de Octubre un aguacero generó destrozos en la ciudad, emergencia tras emergencia, pérdidas materiales y el lamentable saldo de un joven desaparecido.

Estas consecuencias generaron alerta en los ciudadanos debido al supuesto aumento y nacimiento de nuevos arroyos en la ciudad.

Científicos de la Universidad del Norte han estudiado desde el año 2013 el problema de los arroyos y han llagado a conclusiones nunca antes revisadas.

“Cada gota de agua que cae a un arroyo proviene de nuestros mismos techos, de nuestras casas, de nuestros patios pavimentados. Todos hacemos parte del problema y pocos quieren verlo”, aseguró a PUBLIMETRO Humberto Ávila Rangel Ph.D. profesor Departamento de Ingeniería Civil. Universidad del Norte.

Ávila expresó que Barranquilla desde hace dos administraciones distritales está viviendo un proceso histórico para la canalización de 7 de los arroyos más peligrosos de la ciudad.

Estas obras representan una inversión de 665.000 millones de pesos, se encuentran en un 50 por ciento en desarrollo y se espera que sean entregadas en diciembre de este año.

“Es la primera vez que se está enfrentando este reto en una ciudad que creció y que jamás contó con un drenaje pluvial”, resaltó Ávila.

-Lluvia torrencial-

El pasado 5 de Mayo se registraron niveles de precipitaciones por encima de los 80 milímetros en los barrios Chiquiquirá, La Victoria, Ciudadela 20 de Julio y el municipio de Soledad.

Los sectores más afectados por la lluvia fueron: carrera 43, carrera 38, carrera 50, zona de influencia de la canalización del arroyo de la carrera 21, los barrios San Luis, San Carlos, Villa San Carlos, Simón Bolívar, La Luz, La Chinita, Rebolo y Ciudadela 20 de Julio, indicó la jefe de la Oficina Distrital de Gestión del Riesgo, Ana Saltarín.

Los ciudadanos reportaron a través de las redes sociales que subió la creciente del agua en la carrera 38, donde antes no se registraban arroyos, y que en la calle 82 también se formó un arroyo al inicio de la canalización de la calle 84.

Así mismo se presentaron cambios de cauce en la carrera 42 con calle 32, en la intersección de la carrera 21 y en la calle 30 con carrera 41.

“Se construyó una barricada de protección en las obras del arroyo de la carrera 38 con calle 54, lo cual demostró el principio hidráulico en un sistema que contiene energía en dos formas: energía cinética en virtud del peso y de la velocidad y energía potencial en forma de presión, ósea mayor caudal, mayor velocidad, por ello, las casas de enfrente se inundaron y las que bajan no. No es que estén naciendo nuevos arroyos o que estén creciendo los actuales, simplemente el cauce de las aguas se ha tenido que redireccionar”, explicó el periodista Jorge Mariano, investigador del tema desde hace 20 años.

El ingeniero civil Ávila Rangel, también apoya esta hipótesis. “Las obras de canalización han obligado a los contratistas a crear desvíos en los cauces lo cual se ha traducido en el agua ahora se ve en lugares donde generalmente no desembocaba”.

El secretario Distrital de obras públicas Rafael Lafont, desmintió el nacimiento de nuevos arroyos y explicó que as canalizaciones de los arroyos se están construyendo con “túneles de dos metros de alto” para que estos alcantarillados pluviales tengan un uso programado de 100 años.

-Falta de advertencias-

Muchos barranquilleros se han visto afectados por el desvío de estos cauces como al ama de casa, Cecilia Ortíz, residente de la carrera 38. “Se me inundó toda la casa el pasado sábado y acá antes nunca se había metido el agua, por la obra que está allá más adelante y yo le pido a la Alcaldía que nos den una solución”, lamentó la mujer.

Ante esta problemática el profesor Humberto Ávila opina que estos cambios en los cauces no han sido debidamente socializados con la comunidad. “Hace falta más señalización en las obras, más charlas con la comunidad afectada y planes de alarma y contingencias de los trabajos para que estos cambios no afecten a los vecinos quienes sufrirán por estos cambios”.

-¿Dónde nacen los arroyos?-

Desde hace seis años científicos de la Universidad del Norte ha estudiado como cada gota de agua que sale de cada hogar de la ciudad da nacimiento a los arroyos.

Un monitoreo determinó que las casas que tienen alcantarillado pluvial arrojaron mínimas fugas de agua a los cauces.

Este equipo de investigadores piensa que es necesario implementar en la urbe un sistema de drenaje sostenible, que incluya que cada hogar posea tanques de almacenamiento de aguas lluvias y que el pavimento sea sensible a las filtraciones.

“Una ciudad está hecha con pavimento y eso es algo que no podemos minimizar, pero lo que sí podemos hacer es impermeabilizar, modificar algunos suelos, crear más drenajes y almacenar agua con el fin de regular el flujo que finalmente llega a los arroyos”.

Es indudable que para que esta política de cuencas de agua urbana funcione es fundamental concientizar al ciudadano que desde su terraza, patio y techo también produce el agua que llega al cauce en cada aguacero.

“Todos hacemos parte del problema y de la solución.”

Otra de las amenazas para las obras de canalización son las toneladas de basuras que arrojan los barranquilleros a los arroyos en cada lluvia.

Hay vídeos en redes sociales que dejan al descubierto a personas arrojando desechos a los cauces del arroyo El Platanal en Malambo y el de la carrera 21, que sumaron más de 150 toneladas de residuos contabilizados por la Alcaldía de Soledad y Gestión de Riesgos del Distrito.

“Se debe comenzar a pensar en imponer sanciones y tomar medidas contra los ciudadanos que realicen está práctica porque si las canalizaciones aún no están terminadas se imaginarán cuando estás hayan finalizado y reciban todas esas basuras que seguro las irán a obstruir”, concluyó Ávila.

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